

TEGUCIGALPA, Honduras.- Un juez de Honduras determinó este lunes que el expresidente Juan Orlando Hernández no ingresará a prisión mientras se desarrolla el proceso judicial que enfrenta por presuntos delitos de fraude y lavado de activos.
El exmandatario, quien gobernó el país entre 2014 y 2022, compareció como imputado ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ) en una audiencia durante la cual el Ministerio Público solicitó la aplicación de prisión preventiva en su contra, solicitud que finalmente fue desestimada por el tribunal.
De acuerdo con el Juzgado Penal en materia de Criminalidad Organizada, Medio Ambiente y Corrupción, Hernández deberá cumplir con varias medidas cautelares: tiene prohibido salir del país, permanecerá bajo el cuidado y vigilancia de su equipo de defensa, deberá rendir informes semanales sobre su condición y prestar una caución juratoria. Esta última consiste en un acta mediante la cual el expresidente se compromete formalmente, ante las partes del proceso, a no fugarse y a comparecer en cada una de las etapas judiciales que se le requieran.
El exgobernante, de 57 años, tiene programada una nueva comparecencia ante el juez el próximo 12 de agosto, fecha en la que se determinará si recibe formal procesamiento o si, por el contrario, obtiene su libertad de manera provisional o definitiva.
Al llegar al tribunal, Hernández señaló que se presentaba de forma voluntaria para responder a la acusación en su contra.
La audiencia, inicialmente fijada para las 9:00 de la mañana, se retrasó luego de que el tribunal tuviera que resolver primero un recurso de reposición interpuesto por la defensa del expresidente. Dicho recurso surgió después de que un juez designado por la CSJ se declarara incompetente para conocer el caso, argumentando que Hernández ya no ostenta la condición de alto funcionario del Estado. El recurso no prosperó, por lo que la audiencia terminó siendo conducida por un juez especializado en materia de corrupción.
El caso Pandora II
Hernández está vinculado al esquema de corrupción conocido como Pandora II, en el que distintos exfuncionarios habrían participado, entre 2010 y 2013, en la ampliación y aprobación de desembolsos de fondos públicos por más de 288 millones de lempiras (alrededor de 11 millones de dólares) destinados a diversas fundaciones. Según las investigaciones de la Unidad Fiscal Especializada Contra Redes de Corrupción (UFERCO), el expresidente se habría beneficiado de esos fondos al recibir, para financiar su posterior campaña electoral, cerca de 62 millones de lempiras (más de 2.3 millones de dólares), mediante mecanismos como la creación de empresas fantasma, el uso de prestanombres y contratos simulados.
Retorno a Honduras
Hernández regresó al país el pasado 26 de julio, cuatro años después de haber sido extraditado a Estados Unidos, donde enfrentó un juicio por narcotráfico que concluyó con una condena de 45 años de prisión. Su regreso se produjo tras recibir un indulto del presidente estadounidense Donald Trump, quien justificó la decisión alegando que el expresidente no tuvo un juicio justo y que el proceso en su contra habría sido orquestado durante la administración de Joe Biden.
Hernández recuperó su libertad en Estados Unidos el 1 de diciembre de 2025 y manifestó de inmediato su deseo de volver a Honduras para reencontrarse con su familia. No obstante, su regreso se vio obstaculizado por una orden de captura emitida en su contra el 28 de noviembre de 2023 por un juez de la Corte Suprema de Justicia hondureña, orden que fue reactivada el 8 de diciembre de 2025, tras haber sido puesto en libertad.















