El avión, un Learjet 60, había despegado del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom con destino a North Eleuthera, en Bahamas. Sin embargo, alrededor de las 12:50 de la tarde del domingo (hora local) se precipitó sobre una carretera en la zona de Greenacres, cerca de un complejo de viviendas móviles. La aeronave impactó contra el suelo y provocó una enorme explosión, registrada por la cámara de un vehículo que circulaba por el lugar.
Los dos tripulantes también fueron identificados: el piloto Jeff Gregory, de 55 años, y la copiloto Nathalia Filgueiras, de 20. La joven había obtenido su licencia de piloto privado a los 17 años, cuando todavía estudiaba en la escuela secundaria West Boca Raton, y posteriormente continuó su formación aeronáutica. Su familia confirmó su fallecimiento a medios estadounidenses.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) y la Administración Federal de Aviación (FAA) investigan las circunstancias del accidente. Según las comunicaciones con los controladores aéreos, la tripulación había reportado formación de hielo y turbulencias moderadas antes de solicitar autorización para aumentar la altitud. Poco después, los pilotos declararon una emergencia y el avión comenzó a descender violentamente. Las autoridades todavía no han establecido la causa definitiva de lo ocurrido.
Un mensaje publicado por Robinson en sus redes sociales el 17 de abril de 2026 adquirió especial relevancia tras la tragedia. "No necesitas estrellar un avión para aprender a volar", había escrito el empresario tecnológico, en una frase que ahora resulta llamativa por las circunstancias de su muerte.








