CAMIPE propone elevar el debate hacia la seguridad nacional y la geopolítica

Martín Valerio Jiminián aseguró que el sector en el país ha evolucionado conforme a los tiempos modernos, por lo que propone desplazar la conversación desde los tradicionales conflictos de permisos 
PanoramaHace 3 horas

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El Director Ejecutivo de la Cámara Minera Petrolera de la República Dominicana (CAMIPE), Martín Valerio Jiminián, afirmó que la minería ha dejado de ser una simple extracción de materias primas para convertirse en un activo de seguridad nacional y una pieza clave en la transición energética global.

Valerio Jiminián aseguró que el sector en la República Dominicana ha evolucionado conforme a los tiempos modernos, por lo que propone desplazar la conversación desde los tradicionales conflictos de permisos hacia una visión de "calidad de Estado" y relevancia geopolítica.

Para el directivo de CAMIPE, el país se encuentra en una encrucijada donde la minería del siglo XXI debe discutirse en clave estratégica y no meramente doméstica. Según Valerio, la competitividad del sector hoy depende más de la credibilidad regulatoria que de la propia riqueza del subsuelo.

"¿Tiene el país la madurez institucional para convertir su potencial geológico en un desarrollo verificable?", cuestionó el ejecutivo, lanzando un desafío a la clase política y social dominicana.

El peso real de la industria: El factor Barrick Gold

Valerio Jiminián subrayó que esta necesidad de madurez es crítica al analizar el impacto del sector en la estabilidad macroeconómica. Reveló que aproximadamente el 95% de los resultados operativos y fiscales de la minería dominicana son generados por Barrick Gold.

Esta realidad, según el experto, posiciona a dicha empresa no solo como un actor comercial, sino como la columna vertebral del sector y el principal referente de los estándares de ejecución que el país proyecta al mundo.

El espejo regional y las reglas del juego

Mirando el entorno regional, Valerio citó ejemplos como la reciente propuesta de reforma minera en Venezuela para ilustrar la intensa competencia global por los recursos. La lección para la República Dominicana es clara: el éxito queda reservado para las naciones que logren establecer reglas de juego predecibles y una alta capacidad de ejecución.

El desafío actual, señala, consiste en superar la polarización y consolidar un marco que proteja la inversión de alta escala mientras se fortalece, simultáneamente, la fiscalización estatal.

Más allá de los "bandos"

El directivo rechazó la división entre quienes ven la minería como una amenaza y quienes la presentan como una solución automática. Para CAMIPE, ninguna de estas visiones es suficiente.

"Lo que el país requiere es entender la minería como un ecosistema que conecta con la infraestructura, la energía, el empleo y la reputación internacional", explicó. En ese sentido, envió un mensaje contundente al mercado global.

Hacia una política de Estado

La propuesta final de la Cámara Minera invita a salir del debate reactivo y episódico. Valerio Jiminián concluyó que la minería pone a prueba la claridad de la política pública dominicana.

"La República Dominicana no debería desperdiciar esta oportunidad por miedo o improvisación. Debe asumirla con seriedad estratégica, convirtiendo la posibilidad en rumbo", sentenció, posicionando la actividad minera como un estabilizador del presupuesto y un motor de innovación frente a un mundo en transformación.

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