Dominicana es condenada a 27 meses de prisión en EE. UU. por fraude de más de un millón de dólares

Karin L. Contreras utilizó 12 tarjetas obtenidas fraudulentamente para retirar US$23,000 de programas de desempleo durante la pandemia; deberá pagar US$551,674 en restitución.
Santo Domingo, RD.
07/11/2026 09:19

Karin L. Contreras

Karin L. Contreras

Una dominicana de 45 años y residente permanente legal en Estados Unidos fue condenada a 27 meses de prisión por participar en un fraude de más de un millón de dólares contra programas de seguro de desempleo establecidos durante la pandemia de COVID-19 en Washington, D. C.

La sentenciada, identificada como Karin L. Contreras, también deberá cumplir dos años de libertad supervisada y pagar US$551,674.78 como restitución, de acuerdo con un comunicado de la Fiscalía de Estados Unidos para el Distrito de Columbia.

La sentencia fue dictada este viernes por la jueza federal Beryl A. Howell, luego de que Contreras se declarara culpable, el 10 de julio de 2026, de conspiración para cometer fraude electrónico.

Los fiscales habían solicitado una condena de 41 meses de prisión, pero el tribunal impuso una pena de 27 meses.

La fiscal federal para el Distrito de Columbia, Jeanine Ferris Pirro, afirmó que la acusada participó en un esquema que sustrajo recursos de programas gubernamentales creados para ayudar a las personas afectadas económicamente por la emergencia sanitaria.

"Contreras robó de programas creados para ayudar a las personas a sobrevivir a las perturbaciones de la pandemia", expresó Pirro, al advertir que este tipo de delitos desvía fondos destinados a familias necesitadas y debilita la confianza pública en los mecanismos de asistencia estatal.

Utilizaban identidades robadas

Según los documentos judiciales, la conspiración operó entre junio de 2020 y marzo de 2021, período durante el cual Contreras y otras personas utilizaron información personal robada para presentar solicitudes fraudulentas de prestaciones por desempleo.

Como resultado de esas solicitudes, los integrantes de la red obtuvieron tarjetas prepagadas para cajeros automáticos, en las que se depositaron beneficios por un monto superior a un millón de dólares.

La mayor parte de las tarjetas fue enviada a una dirección de Washington, D. C., ubicada junto al domicilio de Contreras.

Los involucrados retiraban el dinero mediante operaciones en cajeros automáticos, con transacciones de hasta US$1,000 diarios por cada tarjeta, aprovechando el límite establecido para esos instrumentos financieros.

La investigación determinó que Contreras utilizó personalmente 12 de las tarjetas obtenidas fraudulentamente entre el 1 y el 14 de julio de 2020, período durante el cual retiró US$23,000 en cajeros automáticos de la capital estadounidense.

Aunque las solicitudes fraudulentas superaron el millón de dólares, los integrantes de la conspiración lograron retirar más de US$550,000 de los programas de seguro de desempleo, cantidad que se corresponde con el monto de restitución ordenado por el tribunal.

Investigación federal

El caso fue investigado por la oficina del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en Washington y la Oficina del Inspector General del Departamento de Trabajo de Estados Unidos.

La acusación estuvo a cargo de la fiscal federal adjunta Kondi Kleinman, de la Sección de Fraude, Corrupción Pública y Derechos Civiles, junto con el abogado litigante John Kosmidis, de la Sección de Fraude del Departamento de Justicia.

Las autoridades estadounidenses destacaron que el proceso forma parte de los esfuerzos para perseguir los fraudes cometidos contra los programas de asistencia económica habilitados durante la pandemia de COVID-19.