Abinader impulsa continuidad de la carrera judicial con elección de Justiniano Montero como presidente de la Suprema
Justiniano Montero Montero
El Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), presidido por el presidente Luis Abinader, escogió al magistrado Justiniano Montero Montero como nuevo presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), una designación que coloca a un juez de carrera al frente del máximo tribunal del país.
La elección destaca la trayectoria de Montero dentro del Poder Judicial y se presenta como una señal de reconocimiento a la experiencia, la formación profesional y el mérito en la conducción de la administración de justicia.
Tambièn fueron designados como jueces de la Suprema Corte de Justicia Julio César Emilio Canó Alfau, Antonia Josefina Grullón Blandino, Amauri Antonio Pimentel Fabián, Arelis Socorro Ricourt Gómez, Diomede Ydelfo Villalona Guerrero e Ylona María de la Rocha Camilo.
El magistrado integra la Suprema Corte de Justicia desde abril de 2019 y fue confirmado en septiembre de 2026 para un nuevo período de siete años.
Es doctor en Derecho por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y cuenta con estudios de posgrado en Sociedad Democrática, Estado y Derecho, así como en Derecho Administrativo y Gestión Municipal, entre otras áreas de especialización jurídica.
Su escogencia se produce en el marco del proceso de renovación de la alta corte, que incluyó evaluaciones de desempeño de jueces en funciones y entrevistas a los aspirantes a ocupar las plazas vacantes.
Durante esas jornadas, el Consejo Nacional de la Magistratura examinó los perfiles profesionales de los postulantes, en un proceso en el que la preparación académica, la integridad y la capacidad para responder a las exigencias de la administración de justicia constituyeron aspectos relevantes.
La designación de Montero representa, además, un reconocimiento a la carrera judicial como vía de acceso a las posiciones de mayor responsabilidad dentro del sistema de justicia dominicano, en consonancia con el compromiso de fortalecer la independencia judicial y la institucionalidad.
Con su elección, la Suprema Corte de Justicia inicia una nueva etapa de conducción, en medio de las expectativas sobre la continuidad de las reformas judiciales, la eficiencia de los tribunales y el fortalecimiento de la confianza ciudadana en el sistema de justicia.

